Feminismo Mexicano

Enrique ragchemberg

HABLEMOS DE INCOMODIDAD, HABLEMOS SOBRE FEMINISMO

“Una mujer es más que un cuerpo condenado por su biología.”

 Marta Lamas

El movimiento feminista mexicano nace con la Revolución de 1910. Durante la segunda década del siglo XX surgen organizaciones de mujeres y se celebran dos congresos feministas en Yucatán en los que se discutieron temas referentes al acceso de las mujeres a la educación, mismos de los que fue pionera Hermila Galindo, secretaria del entonces presidente Venustiano Carranza. Así pues, siguiendo el mismo camino trazado por países como Estados Unidos, las mujeres mexicanas comenzaron a exigir sus derechos empezando por la delegación del voto, el cual fue causante de controversia dentro de los congresos pues provocó una división por la diversidad de opiniones entre las que estaban a favor y en contra. Algunas organizaciones de mujeres en los años treinta continuaron con la lucha en búsqueda del sufragio así como de otros derechos, entre los que se encontraban la igualdad salarial y la protección de la maternidad, como fue el caso del Consejo Feminista Mexicano (CFM) fundado en 1919, entre cuyas representantes destacaban Elena Torres, Evelyn Trentt, Julia Nava de Ruiz y Eulalia Guzmán, y del Frente Único Pro Derechos de la Mujer (FUPDM) encabezado por Esther Chapa. A pesar de los obstáculos, el sufragio fue otorgado en el año 1953, aunque muchos autores lo señalan como un hecho que tenía que ver más con el oportunismo político que con el reconocimiento de los derechos exigidos por las mujeres. 

En la segunda del siglo XX, la movilización de estudiantes en 1968 tuvo eco en las mujeres mexicanas para lograr una presencia más activa en el ámbito social, por lo que para 1970 surge lo que diversos autores llaman la “nueva ola del feminismo”, en la cual se encara nuevamente a  la desigualdad de género imperante, al calor de los cambios en gestación en aquella época  (aumento de las mujeres en el mercado laboral y de la matricula estudiantil femenina, desarrollo de métodos anticonceptivos, etc.).

Algunos años más tarde, se presentaron serias confrontaciones  entre las integrantes provenientes de la clase media y las mujeres de sectores urbanos y de los sindicatos y, en donde coexistieron dos tendencias, a saber, por un lado, el feminismo popular en el cual se concentraban las militantes de los grupos, las mujeres de base de otras agrupaciones del movimiento urbano, campesino y sindical y, por otro lado, el feminismo “puro”, integrado por las feministas independientes, aquellas que no pertenecían a ningún grupo, dedicadas a la academia o a escribir en periódicos y revistas.

El movimiento feminista ha alcanzado diversos éxitos tanto en el ámbito jurídico como en el institucional. Por ejemplo, se reconoció la igualdad jurídica de la mujer, su derecho a la planeación de la familia y ya en los años ochenta, quedó consignada la violación así como el hostigamiento sexual como un delito perseguido de oficio. Igualmente, fue creado el Programa Nacional de la Mujer (PRONAM) en 1996, que recogía algunos puntos de la IV Conferencia Mundial de Mujeres de Beijing organizada por la ONU en 1995. Por añadidura, a comienzos del milenio dos hechos cobraron cierta relevancia, por un lado, la creación del Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES) y la firma del decreto de los Objetivos del Milenio, entre los que se encuentra un objetivo referente a garantizar la igualdad de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres. Esta línea trazada de avances en materia de género fue seguida por otros logros como la legalización del aborto sin importar la causa en dos entidades de la república a saber, la Ciudad de México y el estado de Oaxaca.

En la actualidad, como resultado del aumento de casos de feminicidio en México, donde en 2020, 969 mujeres fueron asesinadas, el feminismo ha cobrado fuerza con una ola de movilizaciones donde las redes sociales han jugado un papel muy importante, lo que algunos autores llaman ciberfeminismo. Los movimientos que destacan son, entre otros,  #Metoo en 2017, a través del cual se convocaba a todas aquellas mujeres víctimas de acoso y violencia a levantar la voz; la protesta en el año 2019 con  el lema “¡Aborto legal ya!”, que desencadenó una movilización de paliacates verdes en pro del aborto legal y seguro, así como el movimiento realizado el 25 de noviembre de ese mismo año en conmemoración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer donde cientos de mujeres se reunieron en el Zócalo capitalino para cantar al son de “Un violador en tu camino”.

Valeria López González

Facultad de Economía-UNAM