San Ramón (Costa Rica), 1906 – 1990
Por Jorge Rovira Mas
Nació en la población de San Ramón (Alajuela), Costa Rica, en 1906. Su ascendencia catalana inmediata por ambos lados selló algunos de sus rasgos de carácter más prominentes. Emprendedor y muy laborioso, polifacético, con honda inclinación por la práctica, impulsivo pero también reflexivo y libre de ataduras intelectuales, lector infatigable, independiente siempre, a la vez que osado en exceso y hasta provocador para los patrones costarricenses.
Tras concluir sus estudios secundarios, vivió en Estados Unidos (Boston y New York) entre 1924 y 1928. Allí asistió a cursos libres y aprobó materias de ingeniería eléctrica, sin graduarse nunca. En ambas ciudades fue asiduo asistente nocturno de sus bibliotecas principales.
En 1929 compró en San Marcos de Tarrazú una finca a la que denominó “Lucha sin fin”, su patrimonio principal, en la cual se dedicó a diversas actividades agrícolas y forestales a lo largo de su vida.
En 1942, durante la administración de Calderón Guardia (1940-1944), tras un discurso radiofónico muy crítico del gobierno, que no pudo concluir porque las fuerzas policiales se lo impidieron, fue arrestado y sacado del país. Residió en México hasta 1944. A partir de entonces desarrolló una profunda animadversión hacia Calderón.
En 1945 contribuyó a fundar el Partido Social Demócrata (PSD). En 1947 participó en la convención de los sectores de oposición política al calderonismo. Fue derrotado por Otilio Ulate, quien se convirtió así en candidato presidencial del Partido Unión Nacional (PUN) para las elecciones de febrero de 1948, que los enfrentarían con Calderón Guardia, quien aspiraba por segunda vez a la Presidencia.
Ante la anulación por el Congreso dominado por calderonistas y comunistas de las elecciones ganadas por Ulate, Figueres aprovecha la gran oportunidad que le brinda la historia y para la cual ya se había venido preparando desde meses antes: hace caso omiso de las negociaciones que se venían desarrollando para buscar arreglos y soslayar un conflicto mayor, y se alza en armas el 12 de marzo. La guerra civil estalla y dura casi seis semanas. El Movimiento de Liberación Nacional guiado por Figueres y con el apoyo de la Legión Caribe -un conjunto de líderes de Centroamérica y el Caribe deseosos de erradicar las dictaduras de la región, entre ellas la de Somoza en Nicaragua y la de Trujillo en República Dominicana- triunfa. La lucha por hacer respetar el sufragio aparece como la justificación más evidente, pero detrás se encuentra la más importante: el anhelo de Figueres de irrumpir en la vida política con un proyecto ambicioso de modernización que modificara el orden social agroexportador prevaleciente, pero que había experimentado ya algunas reformas sociales a lo largo de la década de los años cuarenta (con la creación de la seguridad social, la aprobación del Código de Trabajo y otras más, todas propiciadas por Calderón Guardia).
El Pacto Ulate-Figueres del Primero de mayo de 1948 le permite a este último encabezar una Junta de Gobierno por dieciocho meses. De previo a la conclusión de la guerra civil, Figueres se había comprometido con los comunistas a respetar las reformas sociales de Calderón, para frustración de la oligarquía cafetalera. La Junta de Gobierno establece el monopolio estatal de los depósitos del público en los bancos y convierte a estas entidades financieras privadas en propiedad del Estado. En diciembre de 1948 se produce la abolición del Ejército, medida consagrada en el artículo 12 de la Constitución Política del 8 de noviembre de 1949, la vigente con sus enmiendas. Este mismo año se funda el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) para hacerse cargo, de manera monopólica, de los servicios de generación y distribución de energía eléctrica y de telefonía. La Junta de Gobierno le entrega el poder a Ulate el día en que entra a regir la nueva constitución.
El 12 de octubre de 1951, en San Ramón, Figueres y otras figuras prominentes del Movimiento de Liberación Nacional, como Orlich, Daniel Oduber y Luis Alberto Monge entre otros, fundan el Partido Liberación Nacional (PLN).
Lo medular del ideario político de Don Pepe -como cariñosamente lo nombraban sus simpatizantes-, que proviene de diversas fuentes (entre ellas la influencia temprana de Keynes) es de claro perfil socialdemócrata en su versión de la Posguerra: respeto por las libertades individuales y la propiedad privada, admiración por el espíritu de empresa y de innovación económica y su promoción, pero a la vez el planteamiento de un Estado fuerte, regulador entre la primera de sus varias funciones, y propiciador de una sociedad más solidaria, con fuerte peso de la clase media. En suma, una economía mixta bajo un régimen político de democracia representativa. También elaboró nuevas ideas económicas que permitieran reducir la pobreza en escala mundial y la desigualdad entre las naciones.
En 1953 el PLN participó por primera vez en las elecciones generales con Figueres como candidato presidencial y con el mejor de sus resultados históricos (66% por la votación y por el número de diputados), si bien Calderón Guardia se encontraba exiliado y su partido no compitió electoralmente. Figueres gobernó el país desde finales de 1953 hasta mayo de 1958. Durante su primer gobierno constitucional desarrolló una política económica orientada a mejorar los salarios para estimular la demanda y la producción para el mercado nacional; al establecimiento de numerosos entes estatales, sobre todo los dirigidos a la economía; de defensa internacional de los precios del café y de aumento interno de la productividad en esta rama de las exportaciones; de incremento del impuesto sobre la renta que tenía que pagar la United Fruit Company; y de promoción internacional de la democracia. Todo ello procurando mantener buenas relaciones con Estados Unidos y declarándose, en el contexto de la Guerra Fría, como un aliado de este país en contra del comunismo. Al concluir su gobierno entrega el poder a la oposición antiliberacionista triunfante. Esto ratifica a la democracia electoral como el nombre del juego por el poder político en Costa Rica, lo que favorece la consolidación pronta de este régimen tras los intentos frustrados de Calderón de regresar al poder por vía de las armas a finales de 1948 y en 1955, en ambas ocasiones con el apoyo de Somoza García y en las dos repelido por los gobiernos de Figueres.
A partir de 1958, tras salir del cargo, fue electo Presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PLN, puesto en el que permanecería prácticamente por el resto de su vida excepto cuando volvió a gobernar en 1970. Viajó mucho por América Latina procurando estrechar lazos de amistad y de colaboración política con partidos y líderes demócratas (Rómulo Betancourt, Juan Bosch, Luis Muñoz Marín y muchos más). Si bien apoyó la Revolución Cubana triunfante en 1959, criticó muy temprano y públicamente en La Habana la incipiente influencia comunista en ella y a partir de 1962 la fustigó abiertamente.
En 1962, tras cuatro años fuera del gobierno, el PLN volvió a la presidencia con Francisco J. Orlich y retuvo su persistente mayoría parlamentaria. En 1968 Figueres se impuso dentro del PLN como candidato a esa posición para las elecciones de 1970. Esto provocó la reacción de un sector de los liberacionistas que esbozaron un planteamiento renovador mediante el Manifiesto Democrático para una Revolución Social, mejor conocido como Manifiesto de Patio de Agua, que Figueres ignoró.
En 1970 el PLN volvió a triunfar y Figueres llegó por tercera y última vez al Poder Ejecutivo (dos de ellas por la vía constitucional). Con este y el siguiente triunfo del PLN en 1974, que convirtió en presidente a Daniel Oduber Quirós, por primera vez de manera consecutiva, el PLN aceleró y profundizó el talante intervencionista de su gestión económica y social. Se crearon muchas otras instituciones públicas, entre las cuales la Corporación Costarricense de Desarrollo (CODESA), entidad concebida como una matriz estatal de empresas destinadas a producir y participar en diversas ramas de la economía, lo que provocó una extendida suspicacia y malestar en el sector empresarial.
A partir de 1978 apoyó al Frente Sandinista de Liberación Nacional en su lucha en contra del último de los Somoza en el poder, dándole continuidad a su encono antidictatorial de larga data. En 1986 el gobierno nicaragüense le confirió la Orden General Augusto César Sandino en su máximo grado.
El PLN triunfa en las elecciones de 1982 llevando a la Presidencia a Luis Alberto Monge, victoria que se convierte en la segunda más importante de este partido en toda su historia. Monge logra enfrentar rápidamente y de modo exitoso la crisis económica de 1980-1982 en que había dejado sumido al país la administración Carazo (1978-1982). El PLN vuelve a vencer en 1986 con Óscar Arias Sánchez, en ambos casos garantizándose mayorías parlamentarias.
Monge en 1983, cuando Figueres cuenta con 77 años, lo nombra como Embajador Itinerante de Costa Rica. Durante los años ochenta fue postulado varias veces al Premio Nobel de la Paz por la abolición del Ejército en 1948. Será, sin embargo, Óscar Arias Sánchez quien se hará acreedor de este premio en 1987 por su contribución a la pacificación de Centroamérica mediante el acuerdo firmado por los presidentes centroamericanos en Esquipulas en agosto de ese mismo año.
Destacan, entre sus obras, Palabras gastadas (1943), Cartas a un ciudadano (1956) y La pobreza de las naciones (1973).
Sólo dos costarricenses alcanzaron a gobernar en tres ocasiones a lo largo de la pasada centuria: Ricardo Jiménez Oreamuno (1910-1914, 1924-1928, y 1932-1936) y José Figueres Ferrer (1948-1949, 1953-1958 y 1970-1974), las dos figuras políticas más influyentes de Costa Rica en la primera y segunda mitad de ese siglo respectivamente.
Figueres Ferrer falleció en 1990, próximo a cumplir 84 años de edad.
El último gobierno liberacionista del siglo XX -ha habido dos más en las dos primeras décadas del XXI- estuvo a cargo de uno de los hijos de su segundo matrimonio con la danesa Karen Olsen, el de José María Figueres Olsen (1994-1998). Figueres Olsen en el año 2004, encontrándose fuera de Costa Rica, fue cuestionado por distintos sectores políticos del país y diputados por presuntamente haber recibido fondos ya estando fuera del gobierno de parte de una empresa transnacional participante en licitaciones de instituciones del Estado, pero no fue objeto de una acusación formal. Desde entonces y durante los siguientes 10 años no regresó a Costa Rica, de manera de soslayar cualquier eventual proceso judicial. Tras su retorno al país ha continuado participando dentro del PLN y aspirando a posiciones políticas, entre ellas a una nueva candidatura presidencial malograda en el 2017.
conteud0 atualizado em 02/09/2025