PERFILANDO EL INICIO DEL S.XXI

Valerio Cesio

PERFILANDO EL INICIO DEL S.XXI

 

Las primeras dos décadas de este siglo trajeron nuevas características al formato evolutivo de la danza latinoamericana. Por un lado, la aceleración en la circulación de informaciones de las producciones coreográficas en los países más desarrollados fomentó la influencia directa de las danzas más cosmopolitas en los procesos de creación, producción y circulación locales.

Muchas iniciativas se pasteurizaron prematuramente, dando origen a una danza transgénica, sin certeza de origen y con profusa pluralidad de facetas estéticas. El pastiche posmoderno toma forma en las producciones independientes con más futilidad que convicciones.

Por otro lado, las instituciones oficiales, que históricamente celan por el patrimonio coreográfico de otrora, se avanzaron sobre las nuevas tendencias, apropiándose de gran parte de las vanguardias.

Finalmente, creadores e intérpretes de la danza latinoamericana abandonaron proyectos propios en pos de dedicarse a la construcción de una carrera internacional. Sumando a todo esto la endémica falta de recursos en los países de América Latina y el Caribe, grupos independientes de distintos estilos se diluyeron y dieron paso a los llamados elencos de una producción, convocados apenas para un proyecto.

Uno de los nichos de mercado más importantes para bailarines en las mayores capitales latinoamericanas fueron las comedias musicales. Versiones locales de grandes títulos de Broadway se realizan desde las últimas tres décadas del siglo XX, pero nunca con la asiduidad y aceptación comercial que tuvieron en las primeras dos décadas del siglo XXI en grandes urbes como São Paulo, Buenos Aires y Ciudad de México, por ejemplo.

El folclore es el estilo que quedó más encapsulado; sus agrupaciones se mantuvieron, sus procesos formativos permanecen prácticamente igual y su repertorio apenas si se ha renovado.

Los festivales han sido la vidriera por excelencia de las dos últimas décadas del siglo XX, pero la proliferación de eventos les restó contundencia. Lo que antes eran grandes vidrieras que daban visibilidad a los talentos emergentes, son ahora una profusión de escaparates con confusos criterios de calidad, donde es difícil encontrar patrones artísticos consistentes.

En compensación, ese paréntesis en los procesos de creación, producción y circulación otorgó más tiempo a la investigación, prometiendo así para un futuro próximo una mejor comprensión del periodo y su real significado en la historia general de la danza.

 

Profesor catedrático de “Crítica y Estética Especializada en Danza” e “Historia de las Artes del Movimiento” – Área Transdepartamental de Crítica de Arte – UNA (Universidad Nacional del Arte – Buenos Aires – Argentina)

 

Autor: V. Cesio