La metodología permite identificar, a partir de datos territoriales, vulnerabilidades en áreas como energía, movilidad, infraestructura y salud
Una metodología desarrollada en la Universidade de São Paulo (USP) para mapear vulnerabilidades urbanas a partir de datos territoriales fue patentada en Brasil. El procedimiento, coordinado por el geógrafo Luís Antonio Bittar Venturi, consolida una forma estructurada de identificar, con precisión espacial, áreas más susceptibles a problemas como fallas en el suministro de energía, desigualdades sociales, cuestiones de salud y problemas de infraestructura, con potencial de aplicación directa en la planificación de políticas públicas.
Lectura territorial – Los resultados revelaron patrones relevantes para la planificación urbana, como la presencia de áreas de alta vulnerabilidad energética en barrios de alto nivel adquisitivo, demostrando que el fenómeno no deriva directamente de los ingresos, sino del cruce de múltiples factores territoriales y estructurales.
La metodología permite ir más allá del análisis de un único fenómeno. A partir de los mapas, es posible cruzar diferentes temas — como vulnerabilidad social y energética — e identificar correlaciones en el territorio. También permite simular escenarios: en uno de los ejercicios, la ampliación del uso de gas en aproximadamente un 23 % de las viviendas paulistanas reduciría, en promedio, un 11 % de la vulnerabilidad energética, indicando su potencial para apoyar políticas y estrategias de intervención.
A partir de esta experiencia, el equipo estructuró el procedimiento metodológico y solicitó su protección intelectual, concedida recientemente tras un proceso iniciado en 2018. La patente reconoce como innovación la integración sistemática de tres dimensiones — teoría, método y técnica — en un único flujo analítico aplicado al mapeo territorial.
Base metodológica – En la práctica, el enfoque parte de la definición conceptual del fenómeno que será analizado y de la selección de indicadores adecuados al contexto estudiado. Estos indicadores se organizan posteriormente en una matriz de ponderación (Analytical Hierarchy Process – AHP), que permite asignar pesos relativos a cada variable. Finalmente, los datos se procesan en un entorno de geoprocesamiento, dando como resultado mapas temáticos que clasifican el territorio en diferentes niveles de vulnerabilidad.
“Más que el mapa en sí, lo que desarrollamos fue un procedimiento. Permite mapear diferentes fenómenos, siempre que existan indicadores consistentes y datos georreferenciados”, explica Venturi. Según el investigador, el método puede aplicarse a temas diversos, como vulnerabilidad social, seguridad hídrica, movilidad urbana, criminalidad e incluso patrones epidemiológicos o de salud pública.
Otro aspecto central es el carácter interdisciplinario de la aplicación. La construcción de los mapas exige el trabajo conjunto de especialistas en diferentes áreas, desde la definición teórica de los indicadores hasta el modelado y el procesamiento geoespacial. “Difícilmente una sola persona domina todas las etapas. Es un trabajo que integra diferentes competencias para garantizar un resultado confiable”, afirma.
La concesión de la patente es considerada un hito poco común en el área de Geografía, donde no existe tradición de protección intelectual de métodos analíticos. “Es un reconocimiento de que la combinación de estas etapas, aplicada de forma estructurada, genera un procedimiento nuevo, con amplio potencial de uso”, señala el investigador.
La metodología ya comienza a ser considerada en nuevos proyectos de mayor escala. Una de las iniciativas en discusión prevé su aplicación en el diagnóstico de la infraestructura energética del estado de São Paulo, con el objetivo de mapear vulnerabilidades regionales y apoyar decisiones de planificación. La propuesta aún se encuentra en fase de estructuración.
Para Venturi, el principal valor de la metodología radica precisamente en su capacidad de adaptación. “Cada tema exige indicadores propios y una lectura cuidadosa del contexto. El método organiza este proceso y permite transformar datos dispersos en información estratégica para la toma de decisiones”, concluye.
El trabajo fue desarrollado originalmente en el marco de un proyecto del Research Centre for Greenhouse Gas Innovation de la USP, que resultó en la elaboración de un mapa inédito de vulnerabilidad energética de la ciudad de São Paulo. El estudio clasificó áreas residenciales en cuatro niveles — de muy alta a baja vulnerabilidad — a partir del cruce de indicadores como densidad de árboles, proximidad a hospitales, características de la red eléctrica, extensión de las áreas atendidas por subestaciones y la existencia de una fuente alternativa de energía, como el gas.